Seguro que os habéis preguntado más de una vez como funciona un pulsómetro de muñeca. ¿Como podrá este aparatito medir mi pulso? La respuesta es muy sencilla:

Un pulsómetro óptico mide tu pulso simplemente mirando y contando cuantas veces pasa la sangre por tus arterias.

Parece sencillo ¿no? El pulsómetro emite una luz sobre tu muñeca y a partir de la luz reflejada puede saber si el corazón está bombeando en ese momento o no.

Funcionamiento de un sensor óptico de pulso.

La mayoría de los pulsómetros de muñeca utilizan también el acelerómetro integrado como ayuda para saber si el pulso se está leyendo bien. Incluso algunos utilizan la información del acelerómetro para interpretar mejor los datos recogidos por el sensor óptico, maquillando en cierta medida los datos del pulso.

¿Que factores externos influyen en la correcta lectura del pulso?

Lo primero es la correcta colocación de la pulsera. Bien sujeta y un par de centímetros por encima del hueso de la muñeca. Es necesario que la pulsera no se mueva mucho para no captar luz del exterior que pudiese falsear las lecturas.

Como ponerse la pulsera de actividad.

Otros factores que influyen en la lectura son:

  • El color de la piel. Cuanto más clara es la piel mas precisas serán las lecturas. Incluso la presencia de mucho vello puede afectar negativamente a las lecturas.
  • La temperatura, que influye en la perfusión tisular de la sangre. A más frio peores lecturas.

¿Que factores de fabricación influyen en la correcta lectura del pulso?

Indudablemente lo primero es la calidad del sensor, pero la precisión de la lectura puede mejorarse mediante algoritmos y la incorporación de datos de otros sensores.

Realizando un pequeño examen visual a una pulsera de actividad pero podemos saber mucho del sensor de ritmo cardíaco si nos fijamos en:

  1. El tamaño del sensor. Desgraciadamente el tamaño importa, pero hasta cierto límite. Cuanta mas área pueda “ver” el sensor mejor, pero siempre que la luz de los emisores led pueda reflejarse en el a través de la piel. En un sensor muy grande algunas zonas pueden quedar a la sombra y no servir para nada.
  2. La potencia de la luz. Cuanta más potencia más fiables serán las lecturas y menos interferencias de la luz ambiente.
  3. Las longitudes de onda empleadas. Usar luces de más colores mejora mucho la calidad de las lecturas. Muchos tienen sólo luz verde, mientras que los más modernos cuentan LEDs infrarrojos y/o azules.
  4. La distancia entre la luz y el sensor. Si la luz está muy cerca del sensor, esta puede transmitirse horizontalmente a través de la capa superior de la piel (en vez de reflejarse en la sangre) dando lugar a falsas lecturas. El sensor recibirá demasiada luz y estará “cegado”. Esto pasa mucho con sensores pequeñitos de pulseras baratas y empeora muchísimo cuando comienzas a sudar.
  5. La cantidad de sensores. Actualmente pocas pulseras de actividad cuentan con sólo un sensor. Sin embargo, si hay más de uno deben cumplir los puntos previos para obtener buenas lecturas.
  6. Los sensores adicionales. Por ejemplo, un Apple Watch 4 o posterior incluye unos electrodos de cristal a través de los que puede medir los impulsos eléctricos del corazón. Las pulseras de actividad y relojes deportivos equipados con este sensor incluso podrán realizarte un electrocardiograma básico.
Sensor de pulso cardíaco de un Apple Watch I. Fuente: ifixit.com

¿Qué pulseras de actividad cuentan con un buen pulsómetro?

A continuación os dejamos una recopilación de las mejores pulseras de actividad con un buen pulsómetro:

  • Fitbit Charge 3, la pulsera de actividad por excelencia.
  • Garmin Vivosmart 4, la que cuenta con mejor monitarización del sueño.
  • Polar A370, con la pantalla más grande y en color.
  • Fitbit Inspire HR, la misma calidad de la Charge 3 pero un poco más económica.

Fitbit Charge 3

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